Artículo de Jeremy Ford, en coautoría con Erica Hess.

El uso de la tecnología y del Internet proporciona a los jóvenes nuevas ideas y habilidades que necesitan para competir en la fuerza de trabajo mundial de hoy en día. Pero para muchos jóvenes, el mundo de posibilidades de la red permanece aún fuera de alcance.

En todo el mundo, la vida rural y la pobreza, los problemas de infraestructura y de salud, y la educación limitada son barreras para el acceso y el uso de la tecnología. Muchos jóvenes no pueden permitirse la entrada a las escuelas, y si pueden, las escuelas no cuentan con agua limpia, y mucho menos con computadoras.

Es por eso que Dell está re-imaginando el modelo tradicional de las aulas de clase, a medida que trabajamos hacia nuestro objetivo de “Legado del Bien” (Legacy of Good) que busca aplicar nuestra experiencia y tecnología para ayudar a los jóvenes marginados e insuficientemente representados  a crecer y prosperar. Trabajamos con nuestros 62 socios locales de Youth Learning en 15 países, evaluamos las barreras específicas de cada comunidad para acceder a la tecnología y luego desarrollamos soluciones creativas para superar los problemas. Los miembros de nuestro equipo local también son voluntarios en diferentes organizaciones, lo que amplifica el impacto de nuestros programas de aprendizaje para jóvenes.

He tenido la oportunidad de presenciar algunos de los desafíos que enfrentan estas comunidades de primera mano, en mi calidad de Director de Global Giving de Dell, así como en mis propios viajes a los países emergentes. Antes de dirigir el equipo de Giving, estaba enfocado en el crecimiento de los negocios de los Servicios Globales de la Nube de Dell. Hoy en día, veo cómo la tecnología de Dell, en combinación con nuestros programas de Youth Learning, junto con los conocimientos de los miembros de nuestro equipo, tienen un impacto real y positivo en los niños que de otro modo estarían muy preparados para nuestro siglo 21, en un mundo digital.

Me gustaría compartir algunos ejemplos de este impacto.

Vamos a empezar con nuestro récord del último año.

En FY16, Dell establece tres grandes records de servicio comunitario. Hemos registrado 811.000 horas de trabajo voluntario, los miembros del equipo de 66 países se ofrecieron para estas labores, y nuestro servicio impacto positivamente a 26.000 organizaciones de beneficencia en todo el mundo - nuestros totales anuales más altos desde que empezamos el proyecto de voluntariado en 2006.

El voluntariado ayuda a los miembros del equipo a adquirir nuevas habilidades y conocimientos que pueden utilizarse en el servicio a nuestros clientes. De hecho, uno de nuestros logros más grandes han sido los Laboratorios de Aprendizaje de Dell, y se desarrollaron gracias a una de las ideas de un voluntario de Dell.

En muchos países en desarrollo las personas aún carecen de electricidad asequible y fiable. En Nigeria, Sudáfrica y Colombia, hemos sobrepasado este problema mediante la creación de 11 Laboratorios de Aprendizaje de Dell que funcionan con energía solar. Los laboratorios están alojados en lugares bien iluminados, en contenedores de transporte bien ventilados y equipados con paneles solares, una conexión constante a Internet, un servidor refrigerado por aire, y thin clients de Dell Wyse ™. Esta solución utiliza menos de 4 por ciento de la energía de una computadora de escritorio normal.


Los Laboratorios de Aprendizaje de Dell se han convertido en un elemento de la comunidad donde los estudiantes pueden aprender desde la informática básica a los gráficos y codificación bajo las enseñanzas de los socios locales de  Youth Learning de Dell. Los voluntarios de Dell han trabajado en estos laboratorios para instalar el equipo, proporcionar capacitación a los maestros, y mucho más.

Los voluntarios  de Del también ofrecen apoyo a nuestros compañeros de Youth Learning de forma virtual. La historia de Lori Manrique-Hyland nos muestra cómo esto puede funcionar: 

Manrique-Hyland buscaba una oportunidad para un voluntariado con su equipo de Dell, pero fue confrontada tanto por su familia y los compromisos que tenia para con su Carrera. Así que ella y su empleador tuvieron una ídea: darle tanto el tiempo y los talentos directamente desde su escritorio y durante horas laborales.

 “Trabajé desde casa, y deseaba una oportunidad para responder de una forma significativa – pero virtualmente, pero conocía otras personas con las que trabajé que deseaban lo mismo. Estamos en Beijing, Irlanda, y Brasil” Manrique-Hyland comenta.

Manrique-Hyland lanzó el programa piloto de tutoria de Dell con nuestro socio, Sci-Bono, quien administra algunos de los laboratorios potenciados con energía solar que Dell tiene en Sudáfrica.

Por medio de llamadas telefónicas, video chats y correos electrónicos, Lori y otros voluntaries en Dell alrededor del mundo, asesoraron los profesores de Sci-Bono para apoyarles a mejorar sus habilidades con la tecnología.

 “Ahora, el poder ofrecer tanto tiempo como talent desde la oficina es otra manera de realizar voluntariado. Del otro lado de la tutorial virtual s encuentra gente que en realidad estás apoyando”, ella comenta.

 Para apoyar a nuestros socios de mayor forma virtual, mi equipo ahora trabaja en asegurar que nuestra estrategia para servicios comunitarios provee a los miembros del equipo de Dell con mayores oportunidades virtuales basadas en habilidades.

Al personalizar nuestras soluciones a cada comunidad que apoyamos, Dell ha ayudado a 1.6 millones de jóvenes al ofrecerles acceso a tecnología y educación desde el año fiscal de 2014, más de la mitad de la meta impuesta de beneficiar a 3 millones para 2020. Con ejemplos contundentes como los siguientes:

En Marruecos, tanto la conectividad como la distancia son barreras para educar a los jóvenes. Ahí trabajamos con nuestro socio Bayti al ofrecer una caravana móvil de TI – un autobús preparado con un autobús equipado con un laboratorio de tecnología de Dell - en pueblos remotos. Los empleados de Dell también sirvieron como facilitadores para ayudar a los miembros de la comunidad aprenden a utilizar la tecnología.

En la India - donde más de 1,2 millones de personas compiten por trabajos - de nuestro socio enfocado a la educación de los jóvenes, Learning Links Foundation, está aprovechando las tabletas de Dell y la computación en la Nube para ofrecer programas educativos a más de 72.000 estudiantes en toda la India, muchos de ellos con padres que llevan a casa menos de $ 100 al mes. En 2014, más de 3.400 miembros del equipo de Dell realizaron voluntariados en escuelas, creando un ambiente de aprendizaje más interactivo por medio de actividades como cambios de imagen en el aula. Además, los miembros del equipo utilizan sus recompensas para  voluntarios (contribuciones de caridad que reciben de Dell para el voluntariado) para financiar la instalación de paneles solares en dos escuelas.

 


Es un momento emocionante para Dell. Nuestra cultura de dar está haciendo de la vida en el trabajo Dell y de la vida de las demás personas un mundo mejor. Mi colega Jenn Friday Jones, Manager de Global Employee Engagement, lo describe así:

"El voluntariado, en lo personal, me da la capacidad de impactar a personas y a comunidades de manera que no hubiera podido haber hecho jamás. Abre el corazón y la mente de los demás y el acto desinteresado de dar. Es terapéutico - todo el mundo debería probar el voluntariado. ¡Es bueno para el alma! "

Para conocer los demás objetivos del Legado del Bien de Dell y ver cómo están impactando a los clientes, a las comunidades y al planeta, visita www.dell.com/legacyofgoodupdate.

Dell se compromete a utilizar la tecnología para mejorar la vida de los jóvenes. Más información en dell.com/youthlearning