Esta temporada de fiestas, muchos minoristas y consumidores están muy preocupados por una forma moderna de carteristas, el robo de datos. Con un guiño a Charles Dickens, aquí están las estrategias que pueden utilizar para hacer frente a la creciente amenaza de ataques cibernéticos.

Pasado

Durante la época navideña del 2013, Target, uno de los minoristas más grandes de Estados Unidos, fue víctima de una violación masiva de datos, la información de las tarjetas de crédito y débito de cerca de 110 millones de individuos fue robada.

Este fantasma sigue rondando, la mitad de los consumidores no confía en la seguridad de su información personal a la hora de comprar en tiendas físicas y online.

Esta preocupación afecta el comportamiento de minoristas y consumidores, ya que según una encuesta, sólo una cuarta parte de clientes potenciales hará sus compras en una tienda que haya sido víctima de un ciberataque sólo si no encuentra lo que está buscando en otro lugar; 8% simplemente no comprará en esas tiendas.


Presente

A pesar de toda la difusión sobre las violaciones de datos, los malos hábitos siguen siendo algo cotidiano. La combinación de prácticas irresponsables de parte de los usuarios y las debilidades de seguridad hace que aumente el riesgo de violación de datos, especialmente en estas épocas.

Durante las vacaciones las tiendas están más atareadas y los empleados a menudo omiten prácticas básicas de seguridad. Por ejemplo, un vendedor que comparte su contraseña de acceso personal a través del radio o teléfono con un colega en la bodega para hacer más rápido su trabajo.

Avivah Litan, vicepresidente y analista de Gartner, recomienda que los minoristas tomen inmediatamente medidas tácticas clave para proteger sus datos. Cada sistema de punto de venta (POS) debe ser dedicado a un propósito, aconseja, con datos de la tarjeta de crédito segmentados del resto de la red. Además, cada máquina POS debe tener una contraseña de inicio de sesión único. Conexiones salientes de POS y sistemas de back-office deben restringirse. Todo esto sirve para disuadir a los piratas informáticos.

Futuro

Además de bloquear ataques, las empresas están buscando maneras de detectarlas más rápido. Una nueva técnica de big data llamada "fast data" permite a los minoristas analizar las transacciones más rápidamente, por lo que se identifican brechas a medida que ocurren y no mucho después del hecho. "Si no lo hace [el análisis] en tiempo real, no se captura", dice Steve Conway, analista de la firma de investigación IDC.

Debido a la velocidad a la que las violaciones de datos están creciendo, pueden parecer inevitables. Pero los minoristas deben hacerse la misma pregunta que el señor Scrooge le hizo al fantasma de las navidades futuras: ¿son estas las sombras de las cosas que serán, o sólo de las que pueden ser?